Desabrocha, uno a uno, los botones de poliéster brillante. Dale la cara a la Vanidad, hambrienta de resíduos menstruales. Purifica las mucosidades con alguna ofrenda Pagana.
Vete a dormir al fondo de un pozo de aguas pantanosas y residuales.
Despiértate algún día, con ansiedad y agujetas en el corazón.
Baila sin una pierna, en medio de una pista de expertos bailarines, observándote por encima del hombro y señalándote con el dedo, en un estallido de sonoras carcajadas.
¿Sientes como se te suben los colores, mientras repasas mentalmente, si hay algún sitio dónde ir?
Baña de ridiculez tu espíritu tímido y timorato, sin poseer dinero para Jabón de Lagarto.
Desea arrancarte la piel a tiras, en un intento inútil al recordar que jamás te has dejado crecer las uñas.
Escupe a tu imagen en el espejo, una y otra vez.
Más tarde, llora tu desastre existencial sin nadie que te comprenda.
Escribe poemas ingénuos en papeles que mueren en una bolsa de basura.
Deseas morirte el Lunes.
Deseas morirte el Martes.
Deseas morirte el Miércoles.
Deseas morirte, un poco menos, el Jueves.
Deseas un coma reversible, el Viernes.
Deseas un desmayo eventual, el Sábado.
Deseas poder dormir, por lo menos un rato, el Domingo.
El que menos puja, puja una lombriz
ResponderEliminarMorir solo si es en brazos de Morfeo...
ResponderEliminarJooooder!! Hay cosas peores...
ResponderEliminarLinooo. Que honor tú por aquí.
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