lunes, 19 de marzo de 2012

Hay un corazón que se marchita subiendo la cuesta,

...esquina número 34.

Hay un lado de la cama inerte y una cabeza que se agita

buscando una respuesta a tanto vacío.

¿Qué importa si  tengo frío, si me deshago, si llego a casa o si respiro...?

Tal vez sólo importa cuando lo único que se ve

no son las vestiduras de un cuerpo

y cuando su recuerdo, en la lejanía...no  permanece escondido.

El azul de mi cielo está desteñido por tanta distancia herida,

por negras nubes tormentosas,

por cometas vanidosas que envidiaron aquel horizonte

que un día estuvo despejado.

Esta noche, como tantas, evoco tu presencia y sólo hallo desconsuelo

las risas apagadas del pasillo, fulminan cualquier atisbo de cordura

la melancolía se cuela furtiva por mi ventana

y me invita sutilmente a hacerme compañía.

viernes, 16 de marzo de 2012

Será que no hay más vida que la que ya conocemos

 o que se han muerto todas la primaveras.

 Será que soñar es justo lo contrario de lo que se espera de nosotros.

Hoy alguien resucita para que otro ocupe su hueco debajo de la tierra.

Hay un invierno permanente en el nido desde que te fuiste.

Amanece...pero no amanece al otro lado de mi persiana. En las paredes faltan cosas.

En tu miedo, en el que me perdías, naufragaste...

 y fue más fácil abandonar la partida, dejando la carne muerta

 y el amor, abrazándose al olvido.

Será que no hay más muerte peor que el desengaño

o que el peor de los desengaños nos conduce a ver

 placentera  la muerte.

Enemigos del destino, amigos de la mala suerte, compañeros del abismo...