domingo, 28 de noviembre de 2010

Hace frío

   Bajo el balcón veía la escarcha acumulada en los coches inmóviles, abandonados por sus dueños por el calor de sus casas.
Ella no tenía casa.
No me refiero a las cuatro paredes salpicadas de cuadros y recuerdos fotográficos de algún tiempo mejor. No. Me refiero a una casa espiritual donde salvaguardar sus emociones.
Tal vez hubo un ínfimo amago de tenerlo días atrás, tal vez lo hubo donde ahora sólo hay un proceso abortivo, un cubo de basura lleno de restos alimenticios de hace tres meses.
Se sentía borracha de dudas.
  Continuando su rutina, se dió cuenta ( para su desgracia ) que desde que le descubrió nada iba a ser igual.
 Tenía ganas de ir a buscarle y vomitar todas esas palabras que se le acumulaban en el estómago  hasta provocarle una úlcera. Tenía ganas de contarle que hubiera dejado de respirar con tal de que la última imagen que viera fuera la suya.
Era enfermizo...pero bonito. Era enfermizo porque no era correspondido, porque cuando te quieren y no quieres puede resultar molesto. Puede llegar a incordiarte hasta sentirte como un pez en una pecera con demasiada comida.
 



jueves, 25 de noviembre de 2010

Lo que ves

Yo no puedo cambiar mis años, ni inventarme una vida que no es la mia.
No puedo sacarme de la manga caminos perfectos, ni puedo volver a nacer y adivinar que un día aparecerías.
Yo no puedo ocultar las cicatrices que me hice en las batallas, ni puedo ser la persona que se amolda a tus ideales.
No puedo salir airosa de tanta tontería, ni puedo morir por algo que me parece una injusticia.
Yo no puedo borrar errores ni mis circunstancias, ni puedo jugar a echar pulsos con un gigante.
No puedo vestir de colores mis trapos sucios, ni puedo convertirme en princesa de cuento de hadas.
Yo no puedo arañar paredes cuando no tengo uñas, ni puedo dar a manos llenas con un agujero en las venas.

 
 

miércoles, 24 de noviembre de 2010

Tejes mi telaraña.

Tres días le robé al año
para inhalar cada motivo que me dabas.
El año que me perdí y me encontraste.

Tres días le robé...
y el último me robó a mí
la incertidumbre que me quedaba.

"Este es un mundo confuso"
musitaba en mi muro protector.

Debajo de mi almohada,
guardo uno de los besos que me diste,
no sé si sincero,
no sé siquiera si era mio.

Más lo guardo,
para desecharlo cuando creo me olvidas,
para buscarlo cuando tengo frío.

Nostalgia...
nostalgia de existir imaginada,
de volver a ser real.

Iba sintiendo teñirse las paredes con tu voz,
con tanta magia que te habita
con la serenidad de tu mirada,
esa que me atrapa y me deja sin voluntad.

Me deshago en lo que callo,
esbozando la mejor sonrisa que soy capaz de fingir,
para que no corras,
para que no te vayas
...¿para qué?

Y camino...camino...camino...
y en cada esquina te apareces
con ese olor a pan recién hecho,
a brisa marina,
con ese olor del amanecer de los amantes
que dejaron tanto por entregar.

Divagaciones

Hoy me pregunto si es necesario creer en algo,tener algún tipo de religión para contestar las preguntas que atormentan nuestras cabecitas.Si en realidad no hay nadie que nos ampare,si no hay un ser supremo que tenga una misión oculta para nuestras almas pecadoras,si cabe la posibilidad,por momentos aterradora, de que no existe ningún plan.
  Ayer divagaba éstas mismas cuestiones con la madre de un amigo.Con una paciencia y dulzura infinita,me transmitia lo que " su Dios " les había hecho saber a través de 40 hombres reunidos en el desierto.
   Como tanta gente,me pregunto yo ,en mis momentos de bajeza y excursiones al  "infierno"¿ qué puede tener un dios de bondadoso cuando hay tanta pena,injusticia y mala leche por estos lares?.¿Cómo puede un dios tener en sus moradas paredes de oro y piedras preciosas mientras gran parte de la humanidad muere de hambre...?
     Mis preguntas se desvanecen como el humo de este pitillo que me fumo.Un amigo me contaba hoy que un personaje de la farándula española, llevaba el pelo rapado con un mechón de pelo en el centro de la cocorota, para que "Dios" le tirara de el y le subiera al cielo el día del "Armagedón".
    He pedido cita en la peluquería...por si acaso.

lunes, 22 de noviembre de 2010

Causa y efecto.

...De reojo veía restos de otras velas.
Restos de otras noches como las que iban a compartir,sólo que ésta vez,cambiaba uno de los protagonistas.
 Siempre pensó que un animal se muere siendo un animal,que no es factible creer en los cambios radicales,que lo bueno siempre está por llegar.
Lo bueno siempre está por llegar.
-Bien,que no lo note,que ni lo intuya-pensó.
   Cobijada en su disfraz de pecadora, esbozó su mejor sonrisa a cambio de una mentira piadosa.¿Qué más podía hacer?
   Avanzó con paso tambaleante por el fantasmagórico pasillo.Los pies descalzos,narcótica el alma...intacto el orgullo.(¡Ja!,..el orgullo).
   La función acababa de empezar.

Hoy...

Mi vecino se ha despertado guerrero hoy.
Hoy también me he dado cuenta de cuanto necesito unas sábanas de franela.
Hoy,como siempre, me he golpeado el codo derecho al salir de la ducha.
Hoy será un dia normal,como cualquier otro...de no ser por ese pensamiento fugaz,casi imperceptible ,de saber que ayer no me aseguré de si estaban cerradas las puertas de los armarios.
Manías...
Manías que nos acompañan a lo largo de nuestras vidas.
Manias que no sabes muy bien cuando nacieron.
Manías que se alimentan de tus horas bajas,que te recuerdan tu fragilidad.
¿Quién no tiene alguna manía?,¿quién no le ha echado la culpa de un mal día al hecho de no comer con su tenedor fetiche o porque no se ha puesto el zapato izquierdo tres veces?
Supongo que son burdas excusas para no reconocer que las cosas, a veces, no salen bien simplemente porque nada es perfecto.Porque no tenemos el control de nuestro destino,porque quizás ,sí somos juguetes de las circunstancias.
...Y es que es más bonito creer que todo se mueve por ritos mágicos,por supersticiónes...

 Yo,sin mis manías,no seria yo.