viernes, 13 de junio de 2014

"Antes, siempre, nunca"

Tus desaires ya no duelen
ya no duelen pero escuecen
como una escarcha de sal infinita
que te rocía el alma mientras duermes.

Se van gastando los azules
se van muriendo las mareas
se hacen pequeñas las lunas llenas
se adormecen las pupilas.
.
No, ya no duelen pero crepitan
como el suelo de madera
del desván de las melancolías.

No hacemos más que renegar.

Tus desaires ya no existen en el tiempo
están suspendidos en los ojos de una extraña
en huellas borradas a la fuerza
en los besos de otro.

Mas a veces tus desaires me despistan
y juegan a envolverme en pétalos de ayer
me cantan - al oído- canciones de ti y de mi
y me obligan a quererte 

más que antes
más que siempre
más que nunca











miércoles, 21 de mayo de 2014

Permite que mi pensamiento se trastoque con pinceladas de nuestro ayer
a pesar de que hoy no existan diálogos entre extraterrestres venidos a menos.

Todo sigue donde lo dejaste mas nada es como te lo encontraste,
ruda, impasible y desganada; soy una abominación de tus constantes vitales.

Permite que me permita un descanso en mi tarea diaria de olvidarte,
tan sólo para celebrar que sigues sumando días a tus días,
que sigues restando días a nuestro abrazo Final.

¿Y si abro la caja de los reproches y marco tu número?

Me temo que esta vez no se oiría al otro lado un: "gracias, rata".

martes, 29 de abril de 2014

"BOLERO SIN VOZ"

Te echo de menos:
cuando la vida me da un revès y me hace daño,
cuando las flores tienen olor a desengaño,
cuando el azul se vuelve gris
...te echo de menos.

Y si de repente la vida juega a premiarme
...te echo de menos,
si las sonrisas vienen corriendo para quedarse...
si soy feliz,
también te echo de menos.

No es melancolìa temporal el extrañarte
es màs bien necesidad por reencontrarte
me he dado cuenta que olvidar
no va conmigo.

Te echo de menos:
si por un casual el sol se pone del otro lado
y todo es oscuridad, todo es extraño
cuando la suerte se divierte en despistar
...te echo de menos.

Si el arco-iris busca un refugio en mi ventana
invitándome a soñar con un mañana
donde no exista soledad por tu abandono
en ese instante, yo...
también te echo de menos.

No es costumbre racional el necesitarte
es sólo la certeza de no negarme
que en tanto tiempo de parón
aún es por tí este latir.

En cada tramo de mis horas
en cada llanto y en cada broma
en cualquier exhalo de mi respirar
...te echo de menos.

viernes, 4 de abril de 2014

De vez en cuando me siento delante de tu portal.
No siempre.

Sólo en esos días en que uno necesita "ir a casa".
Me siento y enciendo un cigarro con la tenue esperanza de fumárnoslo a medias.

Toda tu calle huele a Mayo del 2010.
Si la nostalgia dejase de gritarme, creo que podría escuchar nuestras voces, nuestras risas...también nuestros reproches.
Si mi locura dejase de protegerte, creo que podría escuchar cada una de mis lágrimas.

Cerré aquella puerta creyendo dejarlas dentro, pero si he de ser sincera tu ausencia también me hace llorar.
Es entonces cuando me pregunto cual es la diferencia del "dolor contigo" al "dolor sin ti".

Miro mi reloj imaginario y empiezo a sentir la impaciencia de no verte salir. 
¿Sabes?...como siempre aquí está lloviendo y detesto la impuntualidad.

Jugueteo con las puntas de mi pelo mientras intento ver si hay luz en tu ventana.
Cierro los ojos intentando adivinar tus pasos por la escalera.

De vez en cuando me siento delante de tu portal.
No siempre.

Sólo en esos días en que se me olvida que hace 152 días que te fuiste.
Me siento y enciendo un cigarro con la leve esperanza de que tú también, de vez en cuando,
te acuerdes de mí.