Permite que mi pensamiento se trastoque con pinceladas de nuestro ayer
a pesar de que hoy no existan diálogos entre extraterrestres venidos a menos.
Todo sigue donde lo dejaste mas nada es como te lo encontraste,
ruda, impasible y desganada; soy una abominación de tus constantes vitales.
Permite que me permita un descanso en mi tarea diaria de olvidarte,
tan sólo para celebrar que sigues sumando días a tus días,
que sigues restando días a nuestro abrazo Final.
¿Y si abro la caja de los reproches y marco tu número?
Me temo que esta vez no se oiría al otro lado un: "gracias, rata".