sábado, 26 de marzo de 2011

No he hecho nada más que nacer.

Nacer para observar como mueren, como mueres, como muero...
No sé de nada y sobrevivo por querer saber de todo. ¿He tenido yo la culpa de haber tenido un cuerpo? Yo nunca lo he pedido. Por no pedir, ni pedí tener conciencia.
La conciencia que me estorba, que lacera mis sesos estruendosos hasta hacerlos claudicar de sus pobres pensamientos.
No, ni siquiera pedí tener cabeza y mucho menos corazón.

No hay comentarios:

Publicar un comentario