ya no duelen pero escuecen
como una escarcha de sal infinita
que te rocía el alma mientras duermes.
Se van gastando los azules
se van muriendo las mareas
se hacen pequeñas las lunas llenas
se adormecen las pupilas.
.
No, ya no duelen pero crepitan
como el suelo de madera
del desván de las melancolías.
No hacemos más que renegar.
Tus desaires ya no existen en el tiempo
están suspendidos en los ojos de una extraña
en huellas borradas a la fuerza
en los besos de otro.
Mas a veces tus desaires me despistan
y juegan a envolverme en pétalos de ayer
me cantan - al oído- canciones de ti y de mi
y me obligan a quererte
más que antes
más que siempre
más que nunca
Tus desaires ya no existen en el tiempo
están suspendidos en los ojos de una extraña
en huellas borradas a la fuerza
en los besos de otro.
Mas a veces tus desaires me despistan
y juegan a envolverme en pétalos de ayer
me cantan - al oído- canciones de ti y de mi
y me obligan a quererte
más que antes
más que siempre
más que nunca
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