miércoles, 24 de noviembre de 2010

Tejes mi telaraña.

Tres días le robé al año
para inhalar cada motivo que me dabas.
El año que me perdí y me encontraste.

Tres días le robé...
y el último me robó a mí
la incertidumbre que me quedaba.

"Este es un mundo confuso"
musitaba en mi muro protector.

Debajo de mi almohada,
guardo uno de los besos que me diste,
no sé si sincero,
no sé siquiera si era mio.

Más lo guardo,
para desecharlo cuando creo me olvidas,
para buscarlo cuando tengo frío.

Nostalgia...
nostalgia de existir imaginada,
de volver a ser real.

Iba sintiendo teñirse las paredes con tu voz,
con tanta magia que te habita
con la serenidad de tu mirada,
esa que me atrapa y me deja sin voluntad.

Me deshago en lo que callo,
esbozando la mejor sonrisa que soy capaz de fingir,
para que no corras,
para que no te vayas
...¿para qué?

Y camino...camino...camino...
y en cada esquina te apareces
con ese olor a pan recién hecho,
a brisa marina,
con ese olor del amanecer de los amantes
que dejaron tanto por entregar.

No hay comentarios:

Publicar un comentario